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El día está gris. De a ratos llueve, es una lluvia pausada, triste. Pero me gusta cuando un trueno asusta al silencio y la lluvia se decide a ser eso, una lluvia, con toda la fuerza y toda la vida que el agua puede tener.
Ya sé que científicamente el agua no posee vida, pero para mí, en estos momentos, en una tormenta de verano; es lo que más describe a la vida.
Hace un día que estoy en cama, la fiebre mermó, pero los espasmos y escalofríos están a la orden del día. Es tan molesto estar así, como un vegetal.
Generalmente, extraño estar enferma, porque cuando estoy enferma puedo tirarme a la cama y dormir a deshoras o hacer cosas que normalmente no podría hacer.
Cuando estoy sana, quisiera estar enferma, porque es la mejor excusa para permanecer todo el día bajo las mantas mirando una película o leyendo un libro.
Y que llueva es un milagro del cielo, perfecto.
Pero hoy, sinceramente, no es tan perfecto. Mi garganta duele como si alguien estuviese tocando la guitarra con mis cuerdas vocales; hablar es un lujo (aunque tampoco soy de hablar tanto), fumar es un hábito prohibido; aunque lo hago. Pero no puedo terminar nunca un cigarrillo que entre el dolor y la culpa acabo arrojándolo a la segunda pitada.
Anoche tuve alucinaciones, estoy casi segura. Me desperté en la madrugada con el sudor equivalente a un albañil, y encima pensaba que estaba en el mar (o tal vez eso pensé después, consciente, porque quise) ¿en el mar? sí, claro. Yo que nunca sudo, una dama de lo más seca, anoche terminé sudando lo que no había sudado en 21 años.
Ahora simplemente estoy aburrida. Simple y llanamente aburrida, sin nada que hacer.
No es que tenga una agenda importante cuando estoy sana, es que no lo sé, ahora mismo no me dan ganas de hacer nada de lo que siempre agrego mentalmente en mi "lista de cosas para hacer cuando estoy en cama".
No quiero ver una película, generalmente las películas que me gustan son deprimentes y ya bastante tengo con este día insípido.
Estoy leyendo un libro, pero si leo demasiado me hace sentir más enferma, ni entiendo porqué, pero eso me transmite.
No tengo ganas de mirar una serie, Grey's anatomy ya está llegando a aburrirme demasiado y pronto morirá George (mi favorito, mi amor platónico) así que no me dan ganas de verla. Lo voy a sufrir y extrañar, mucho.
Siento que me he aburrido de todo lo que antes me parecía genial, como si me estuviese volviendo normal.
De escribir ni hablemos, el libro aun está en proceso, como el sol en este día. En proceso.
Hay algo de este libro que estoy leyendo que no me llega, que no entiendo. Hay algo de cada cosa que estoy experimentando que aun no llego a comprender. ¿Qué me pasará?
Encima mi vieja, que me hace comidas hervidas y té... Cada vez que veo una foto de una torta mi estómago llora rabioso.
Ni si quiera entiendo qué significado tiene esto, calculo que es una entrada tipo diario.
Estoy empezando a ver los libros como drogas, y esta entrada se debe a que estoy bajo la influencia de "La tregua" de Benedetti.
Si estaría bajo la influencia de Rimbaud, probablemente el cuento sería distitnto.
Qué horrible que se puso el cielo ahora! Está como cuando el sol intenta salir después de la tormenta, y no, no quiero que salga el sol. Gris está mejor.