3.11.2013
Sway
Se pone un poco feo volver a la realidad chata, sin mensajes de texto, sin cursilerías, sin materialismo, sin 'ese' afecto... Pero tal vez es mi estado natural, sin sentir nada especial por nadie.
En este momento me siento un trozo de hielo, el asfalto luego de ser regado por la lluvia invernal. Porque, ya no tengo ese sabor dulce en la boca, se fue, simplemente se fue.
Me enrosco en el pasado, intentando exprimir hasta el último grano de café endulzado que ha recibido mi alma como bálsamo, cosas parecidas al amor, cariño, eso... Nunca amor del todo, pero mas o menos algo que ronda cercano a unos 100000000 kilómetros de distancia. Pero ya ni esos recuerdos tienen sentido, no siento nada.
Y aún peor es saber que no me molesta no sentir nada.
Estar sola, es como un vicio.
La soledad es mi cocaína.
Ya no te extraño, mierda! Pensaba que iba a ser más difícil no extrañarte, no pensarte... Pero, aparentemente, ya no me duele tu ausencia manchada de vino tinto.
Me siento inhumana. Tan apegada a nada.
Aún cuando más parece que necesito alguien a mi lado, es cuando menos lo siento.
¿Se me han vampirizado los sentidos?
Mi Dobler se ha perdido, tal vez esté muy lejos, tal vez esté en otra vida, o tal vez esté en mis sueños.
Ya ni el alcohol me genera apego. (Y eso que era mi fiel asesino.)
Amor son solo cuatro letras, a las que juntas no les huelo sentido.
Otro día gris, con lluvia...
Tal vez sería mejor estar soñando...
Mi retiro es voluntario, me esperan nubes de puré.
Me entrego a Morfeo.
Addio.