Crónica IV
Estoy cansada.
Estoy cansada de no.
Cansada de todos, cansada de mí.
Cansada de no poder explicar, cansada de no poder llegar.
Y todos estos años, apilados como libros en una biblioteca invisible para ojos cegados, no me llevan a ningún lado.
No me llevan. Mis esfuerzos, son como una brisa de verano intentando derribar un muro.
Estoy cansada de mis manos, estoy cansada del insomnio asesino.
Exhausta sin causa.
Estoy cansada de no llegar a tiempo, estoy cansada de pensar, de pesar.
Estoy cansada de empezar.
Estoy cansada de la música tétrica del silencio.
Estoy cansada de las flores grises.
Estoy cansada de la lluvia, estoy cansada del sol que quema mis pupilas.
Estoy aburrida.
Todos estamos muertos, todos quedamos secos y fríos.
Tan solo quisiera empezar de cero, volver el tiempo atrás.
Volver a aquél día en que fui feliz, atraparlo en mi puño y no soltarlo jamás.
Volver a ese instante crucial en que las luces brillaban para mí, en que mi cuerpo no contenía la emoción.
Quedarme de residente en un segundo eterno de felicidad.
Paz.
Deseo esto. Deseo borrar, deseo volver. Deseo gritar.
Pero no es esto posible, así que seguiré. Cansada.